viernes, 24 de agosto de 2012

2.2.: INVESTIGACION EN OCHATE, BURGOS (Condado de Treviño) - 25 de AGOSTO del 2010 -




"Dios mio... Que Dios nos apiade y eche a los demonios de Ochate." ANÓNIMO



     "Ultima vez que llegamos de noche a ninguna localización que pretendamos investigar"...

     ...Estas palabras daban vueltas en mi cabeza mientras recorríamos el escarpado camino que según creíamos debíamos seguir para llegar a Ochate. Para esta investigación hemos venido 6 personas... Bea, Joseba, Rubén, yo y dos nuevos miembros del grupo, Javi y Andrea, y sinceramente no teníamos ni idea de que senda debíamos tomar. Lo único que nos guiaba era el conocer hacia que punto cardinal debíamos dirigirnos, concretamente hacia el Noreste. Si mi información no era mala, debíamos estar a 1 kilómetro del poblado, así que continuamos la marcha por aquellos angostos caminos rodeados de peligrosos precipicios camuflados entre la vegetación hasta que finalmente a las 23:20 lo encontramos y, he de decir, que la primera impresión que se tiene de Ochate es la de haber llegado a un basurero. Botellas de plástico, latas, vidrios y diversos materiales desechados son los nuevos inquilinos del lugar. Lamentablemente parece ser que Ochate se ha convertido en destino para los amantes del botellón.


     Decidimos empezar por la ermita de Burgondo y de nuevo tenemos serios problemas para encontrarla en la oscuridad. Tras 20 minutos de búsqueda llegamos por fin al semiderruido templo y sacamos las primeras fotos de la noche.







     Tras esto, comenzamos con las primeras grabaciones de audio y vídeo, concretamente a las 00:10 de la madrugada, no obteniendo ningún resultado destacable.

     Bajamos entonces, siendo ya la 1:40, hacia la torre del pueblo, cuya piedra blanquecina hacia antaño de faro a los carruajes y peregrinos que pasaban por allí. Pero antes damos una vuelta por el despoblado y nos acercamos al árbol en el que supuestamente se habían visto aparecer sombras de la nada, pero cual es nuestra sorpresa al ver que lo han destrozado y que sus restos yacen inertes esparcidos por todo el suelo. Sacamos fotos de dichos restos y realizamos otra grabación de audio y vídeo del lugar, no obteniendo de nuevo ningún tipo de resultado.





     Después nos acercamos al fin a la torre y realizamos numerosas fotografías y tomas de vídeo tanto del interior como de los alrededores. A las 2:53 exactamente, me siento en una gran piedra que hay dentro del torreón y realizo una nueva sesión de grabación de audio mientras los demás esperan fuera inmortalizando en vídeo toda la escena. Formulo las típicas preguntas que se suelen hacer para estas experimentaciones... "¿Hay alguien ahí?", "¿Como te llamas?, etc.... De nuevo no obtenemos nada. Decidimos entonces dejar las grabadoras dentro de la torre durante media hora y dar por terminada la investigación en Ochate. Dejo ambos magnetófonos sobre la piedra anteriormente citada y nos sentamos varios metros alejados de la torre esperando en silencio a que pasara el tiempo acordado.







     Curiosamente y durante el transcurso de estos 30 minutos de casi absoluto silencio en mitad de aquel aislado pueblo, fue cuando mas sensaciones extrañas obtuvimos de toda la noche. Sinceramente, el enclave que en otro tiempo pudiera estar cargado de fenómenos paranormales y extraños sucesos que inquietaban a cualquier persona que se atreviera a pasear en la noche entre sus ruinas, no nos estaba transmitiendo absolutamente nada a nosotros. Pero en ese espacio de tiempo en el que por fin nos paramos a escuchar el entorno, la cosa cambió. Javi, Andrea y Bea comenzaron a oír lo que describieron como una especie de sonido grave, constante y uniforme que en principio asemejaron a los bajos de una canción. Al comentárnoslo a todos, presté mas atención al ambiente que nos rodeaba y durante algunos segundos me pareció oír el mismo fenómeno, aunque enseguida lo deseche por pensar que todo seria fruto de algún tipo de "alucinación" colectiva generada por sus palabras. Pero tras analizar los audiós de la grabadoras y coincidiendo con esos precisos momentos, esto nos llamo la atención:






    Aproximadamente cuatro fueron las horas que estuvimos entre la ruinas de Ochate, recorriendo palmo a palmo cada lugar de aquel fantasmal pueblo, fotografiando y grabando cada edificio emblemático al que nos acercábamos. Las sensaciones no fueron las que esperábamos y, el hecho de que pareciera un estercolero, no ayudo en lo mas mínimo a generar ese ambiente de misterio que pensábamos encontrar en uno de los pueblos con mas leyenda de España. Quizás sea cierto que, como he podido leer por ahí, la actividad paranormal ha cesado en este importante enclave del misterio...

No hay comentarios:

Publicar un comentario